Hola Chefuri, encantado de estar otra vez por aquí "dando la tabarra". Efectivamente, el plato era muy pequeño y parece que hay más comida de la que realmente aparece, bizcocho incluido. Estuve en Chinatown y tampoco es ninguna cosa del otro mundo gastronómicamente hablando ya que allí se basa más el negocio en vender bolsos y relojes de marca falsos que en la comida. Cené una noche y bueno... normalito y corriente. Lo que si vale la pena visitar son las tiendas de equipamiento para restaurantes ya que están muy bien surtidas, sus precios son asequibles y están localizadas en la misma área.
En líneas generales, y al menos por lo que yo vi, si en Nueva York se vive deprisa...también se come deprisa. Aunque hay buenos restaurantes, a precios muy elevados, la gran mayoría de los establecimientos tienen la comida para "to go" (llevártela) o para consumirla en el local, en pequeñas mesas y con cubiertos de plástico. Por ejemplo, no es difícil encontrar a alguien comiéndose una ensalada o cualquier otra cosa por la Quinta Avenida mientras camina a toda prisa.
Como anécdota, te puedo contar que en un restaurante "de los buenos", los platos son gigantescos, pudiendo comer con un solo plato dos personas perfectamente. Sin embargo, yo eso no lo sabía y pedimos unos calamares fritos de entrante, unos raviolis y un solomillo pizzaiola. Cuando nos trajeron la comida, para dos personas, el camarero, con cierta sorna, nos preguntó si teníamos mucha hambre. Todo estaba bueno, pero allí hubieran comido cinco personas perfectamente. Y es que se considera normal ponerte esa cantidad porque todo el mundo se lleva a casa lo que te sobra en el correspondiente táper.
A la hora de pagar, la cuenta fue de 129 dólares, pero aunque vimos una anotación a mano de 20 dólares, dejamos sobre la mesa los 129 más 5 dólares de propina porque no entendimos aquello de 20. Resultado: el camarero nos localizó cuando caminábamos ya por fuera del restaurante para aclararnos que aquel 20 escrito a mano era "el coste de su servicio" y que por lo tanto nos faltaban 15 dólares. Le explicamos que eso nosotros no lo sabíamos y naturalmente, pagamos los 15 dólares que faltaban. Todo eso, sin mayor problema, por supuesto. Posteriormente, nos aclararon que prácticamnte se vive de las propinas, ya que se paga a 4 ó 5 dólares la hora y eso no da para empezar, siendo la propina la principal fuente de ingreso. Lo normal es calcular un diez por ciento sobre el precio total, pero yo me enteré tarde. Esa es la propina.
Aunque me recorrí bastantes tiendas de cocina, para mí la mejor que encontré fue William Sonoma, en Columbus Circle. Está montada con un gusto exquisito y se encuentra prácticamente de todo. También existe una igual en Toronto.
Bueno Chefuri, después de este rollo, espero haberte enviado una pincelada sobre Nueva York con una conclusión muy personal: por lo que conozco, como en España...Hasta luego.